Calipso Tattoo
Esa fué la única orden que nos dio Calipso Tattoo, una de las franquicias de estudios de tatuajes con mayor crecimiento en España. Su reto era ambicioso: abrirse un hueco en 10 nuevas ciudades y necesitaba un arsenal de contenido que reflejara su carácter único.
Objetivo
El objetivo era crear contenido de calidad para las diez cuentas de Instagram de Calipso Tattoo.
La franquicia estaba abriendo estudios de tatuajes por toda España y el Quality Content les vino muy bien para abrirse un hueco en cada ciudad.
Nos dieron una única orden: «Usad un tono gamberro/canalla», el resto teníamos total libertad creativa.
Acerca de
El equipo creativo de Kofu Media se puso en contacto con Alejandro Schintu para la creación de contenido para Instagram.
Alex nos delegó la faena debido a su alta carga de trabajo y nos confió un pedazo de cliente como es Calipso Tattoo.
Resultados
El motor de este éxito fue el Contenido Educacional (eLearning). Vimos una clara oportunidad de desmarcarnos: en lugar de solo mostrar tatuajes, educamos a la audiencia de Calipso Tattoo sobre el mundo de la tinta.
Calipso Tattoo
Creación de Contenido para Instagram
Vimos una clara oportunidad de desmarcarnos del resto de cuentas de instagram sobre estudios de tatuajes: Estrategia de contenido educacional (eLearning)
Decidí crear contenido enfocado a educar sobre las curiosidades del mundo de la tinta. Creo que es poco común ver a un estudio de tatuajes dándote la chapa sobre el tatuaje desde un punto de vista de curiosidad intelectual.
En el apartado visual de las publicaciones trabajamos sobre una estética de tweets sobre tatuajes.
El objetivo era claro: reforzar la Fan Base de Calipso Tattoo y reforzar el mensaje que tienen muchos tatuados en la cabeza.
Utilizamos el logo para el icono y el nombre de la empresa para el nombre del twittero. De fondo una imagen simple en blanco y negro.
Nuestro foco principal estaba en hacer una publicación en Instagram con mucha información pero lo más fácil de ver para el usuario.
Estas publicaciones se basaban en dos imagenes, una con una afirmación «crispante» y otra con un «tatuajes sí», alzando así la figura del tatuador en todo momento.